jueves, 17 de noviembre de 2011

Sentimientos bajo una alfombra

     Al levantar mi alfombra, he descubierto tal maraña de pelusas, insectos y polvo que me resulta imposible mirar sin repulsión ninguna otra. Porque todo hijo de vecino da la imagen que el receptor le propone, siendo no más que la mentira que el oyente recibe, la verdad que guardaremos en el armario; mientras que la mentira que se oculta, la realidad que quedará bajo esa mala copia de alfombra árabe.

      La acción reacción cobra un nuevo sentido, tomando como referencia lo que es "verdad" entrecomillada que el receptor debe creer y la mentira que bajo una alfombra queda y que nadie sabe que está ahí. Ya que cada vez recibe más valor lo aparente que lo tangible, obviaré todo lo visto y actuaré como actuamos todos: fingir no haber visto nada.

      Y no es por cobardía, totalmente al contrario: una vez conocida la realidad de los hechos y siendo tan latente la decepción de esta, no veo más salida que dar gracias por haber levantado aquella esquinita en su día, ser valiente y zarpar en busca de un nuevo puerto. Todo hemos hecho esto, llorando o blasfemando sobre la persona de la que nos alejamos, pero somos todos igual de culpables.

      Eso si, nunca olvides lo tremendamente bonita que fue aquella mentira. Así siempre recordarás que fue una mentira.


jueves, 10 de noviembre de 2011

Polos opuestos

        La teoría siempre dado por sentado que, en el plano de la relaciones, los polos opuestos se atraen. Ya sea debido a los conocimientos físicos que alguien, algún día, aplicó a su relación; o bien a raíz de frases tan infantiles como "los que se pelean se desean", esa es la creencia general.

         En se campo de la vida, el ser humano tiende a argumentar con eufemismos inmensos tumores en la relación. Por ejemplo, decir que una pareja "se complementa", en lugar de decir que discrepan; o el "hoy por mí, mañana por ti", cuando a cada uno le apetece hacer algo que el otro odia, y así sucesivamente.

         La percepción de que los polos opuestos se atraen esta tan extendida que da la impresión de que nosotros mismos buscamos un polo opuesto al que ser atraídos. Hasta que, algún día de tu vida, encuentres un imán de iguales características al tuyo (radio de atracción, longitud de los polos, gustos musicales, etc.). Entonces, todo lo que dabas por sentado se levantará y se irá y tú correrás a contracorriente para llegar a ese "tú mismo polo" del que has huido siempre.


martes, 8 de noviembre de 2011

Corazón de hielo

Todo es triste en el frío otoño. El cambio de hora y su correspondiente temprano anochecer, el mal tiempo se ha abierto paso a codazos desplazando el sol y las terrazas y las alegres caras se convierten paulatinamente en pálidas pieles cubiertas con gorros de lana y bufandas. El cambio es inexorable, y este año ha sido mas radical que otros años, ya que hasta hace un semana la manga corta seguía siendo la prenda de moda.

Esta temporada del año, que convierte la felicidad en resoplidos, nos empuja a estar en casita, con la gente que mas quieres, ya sea viendo la tele, echando un fifa, archivando sellos, o simplemente compartiendo estancia con quien mas quieras. Basta que llegue a tal conclusión para toparme de frente con el gran vacío que ostento.

La ausencia de bonitos sentimientos no es posible rellenarla con nada. Todo lo que desee se ha cumplido y ahora vomito malas sensaciones en cada bar cada fin de semana. Ya no soy sincero ni si quiera conmigo mismo, así que, ¿pretendes que lo sea contigo? Cada día que pasa me siento mas inerte, inmóvil, impasible... y me preocupa cuándo volveré a bombear sangre.


viernes, 28 de octubre de 2011

Consecutiva pantomima

Hacer el "bien", pese a la popular creencia de que si, no conlleva ningún tipo de grato beneficio y no obliga al cosmos a devolverte ese "bien". Del mismo modo que hacer el "mal" tampoco conlleva implícito recibir un castigo de algo o alguien extrasensorial, titiritero del universo.

Hay gente que vive de lo que roba y vive mejor de lo que muchos desearían. Gente que roba bancos, atraca gasolineras, arrebata la vida a inocentes personas y un largo etcétera de gente que toda su vida ha hecho el mal y ahora vive como un rey. Por otro lado, puedes pararte para ayudar a un anciano a cruzar la calle y ¡PLAF! Un camión te pasa por encima.

Ni el bien ni el mal es consecutivo, el karma es una broma que se derrumba con este planteamiento y los dioses caen de su perfecto cielo sin paracaídas. Pero aún sabiéndolo, el mundo seguirá girando motivado por la eterna contrariedad bien/mal y su consecutiva recompensa bien/mal. Esa consecutiva pantomima.


martes, 11 de octubre de 2011

Elecciones II

Desde que tenemos uso de razón, hasta el mismo momento de nuestra muerte, nos pasamos la vida tomando decisiones: calamares o chipirones, adidas o nike, universidad o módulo superior, antena 3 o tele5, etc. Ante tantas elecciones presentes en nuestra vida, siempre nos decantamos por la que mejor nos parece y creemos que más bien nos va a hacer.

Una elección es muy similar a un camino. Una bifurcación en la que debes escoger uno de dos y, cuando lleves a cabo tu decisión, jamás sabrás lo que te habría deparado el otro trayecto. Por ello tener que elegir es todo un problema respecto a la conciencia humana. Aunque peor es no tener elección y verte obligado a tomar un camino que no deseas.

Las grandes decisiones, una vez tomadas, suponen un gran alivio. Piensas que ya está, que la elección está tomada y solo queda esperar. Por eso cuando has elegido crees que ya ha pasado todo el trabajo duro, pero no recuerdas que tras cada elección llega una nueva.

Ciertamente, el mundo sería mejor sin tener que elegir todo el rato, sin esa presión de tomar siempre la decisión correcta. También puedes elegir no elegir. Pero si eliges no elegir, te arriesgas a perderlo todo, recuérdalo.